El ciclo menstrual y la fertilidad femenina

El ciclo menstrual es un tema que ninguna mujer puede ignorar. Y, aunque a muchas les resulte un tema común en sus vidas, a otras les cuesta entender lo que pasa cada mes dentro de su cuerpo, en un proceso biológico tan determinante para su salud como es el ciclo menstrual.

 

Aunque con el paso del tiempo es cada vez más común consultar al ginecólogo en edades tempranas para entender sobre el ciclo menstrual y las probabilidades de embarazo, aún hay desconocimiento sobre el tema, incluso en mujeres adultas. Por eso, en el siguiente artículo te contaremos más sobre este tema que involucra procesos internos del cuerpo y afecta el campo emocional de la mujer.

 

¿Qué es el ciclo menstrual?

 

Los órganos reproductores de una mujer sana en edad reproductiva experimentan una serie de cambios estrechamente coordinados entre sí para tener intervalos de un mes aproximadamente para generar el ciclo menstrual normal. Este ciclo es la expresión clínica del funcionamiento de un sistema llamado eje hipotálamo-hipófisis-ovario, el cual se encarga de preparar y coordinar todos los órganos y tejidos involucrados en la reproducción (ovarios, útero, endometrio, trompas de falopio y vagina) por medio de señales hormonales.

 

Un ciclo menstrual comienza el primer día de la menstruación y termina justo antes del siguiente período menstrual. En general, la duración de un ciclo menstrual es de 28 días, pero normalmente oscila de 21 a 35 días. La variación de los ciclos menstruales es mayor en los años posteriores a la primera menstruación (menarquia) y en los ciclos que anteceden a la menopausia, porque algunos de estos ciclos no se acompañan de una ovulación normal o sincrónica (ciclos anovulatorios).

Otras irregularidades de la duración del ciclo menstrual pueden deberse a cambios de la dieta, el ejercicio, alteraciones emocionales y abortos que, en algunas ocasiones, pueden pasar desapercibidos.

 

¿Cómo entender el ciclo menstrual?  

 

La mejor manera de entender el ciclo menstrual en la mujer es analizando qué pasa en cada una de sus fases. A continuación, las explicamos:

 

Primera fase – Fase folicular:  

 

Comienza con la menstruación (día 1) y puede tener una duración variable. Es lo que explica por qué las mujeres pueden tener ciclos de 21 o hasta 35 días y aun así funcionar a la perfección.

 

No todas las mujeres se toman el mismo tiempo en preparar sus óvulos para la ovulación y esto es precisamente lo que pasa en esta fase. Los ovarios se encuentran respondiendo a la hormona folículo estimulante (FSH) que se libera desde una glándula cerebral (Hipófisis o pituitaria) como estímulo para madurar los folículos (que son los pequeños sacos que contienen a los óvulos).

 

Los folículos a su vez responden produciendo estrógenos, y de esta forma, es como le indican al cerebro si están recibiendo una estimulación adecuada por parte de la FSH o no.

 

Al final, cuando la FSH los ha estimulado lo suficiente habrá estrógenos circulantes en dosis suficientes para indicarle al cerebro que se encuentran maduros y listos para ovular.  

 

Segunda Fase – Fase ovulatoria: 

 

Cuando la hipófisis recibe la señal de que los folículos se encuentran maduros y listos para romperse y liberar el óvulo (ovulación), se libera en dosis altas una hormona llamada Hormona Luteinizante (LH). La LH es la responsable de activar los óvulos que se encuentran ya maduros en los folículos, para que pongan en marcha toda la maquinaria celular que les permitirá estar disponibles para unirse a los espermatozoides en la fecundación; y también ayuda en el proceso de ruptura del folículo para liberar el óvulo.

 

Esta fase del ciclo puede manifestarse con dolor tipo cólico, debido a que se generan grandes cambios hormonales. También, se puede acompañar de otros signos como el aumento en la temperatura corporal (alrededor de 0.50C – 10C) y el aumento en la filancia o elasticidad del flujo vaginal, además de otros cambios imperceptibles como la dilatación del cérvix; estos dos últimos cambios van a favorecer el ascenso de los espermatozoides por el tracto reproductivo femenino ayudándolos a llegar hasta su objetivo, el óvulo y su fecundación.   

 

 

Tercera fase – Fase Lútea. 

 

En esta fase, el folículo que se acaba de romper para liberar al óvulo tiene en sus paredes unas células que interpretan todo lo que está sucediendo, y con la ayuda de la LH,  sufren una serie de cambios transformándose en una estructura muy importante llamada el cuerpo lúteo. De allí el nombre de fase lútea.

 

Esta última fase del ciclo es muy constante en el tiempo. Dura aproximadamente 14 días y termina justo antes de llegar la próxima menstruación. Si se trata de un ciclo exitoso en el que hubo fecundación, se necesitará del cuerpo lúteo, ya que este se encarga de producir la progesterona que es vital para el proceso de implantación. Si no hubo fecundación, el cuerpo lúteo de todas maneras produce la progesterona, pero solo lo puede hacer durante un tiempo limitado. Al terminarse la producción de progesterona y disminuir sus niveles en sangre, el cuerpo entenderá que no hubo embarazo y por tal motivo llegará una nueva menstruación y el ciclo se reinicia.  

 

¿Para qué me sirve entenderlo?  

 

  • Si tienes un ciclo menstrual que dura entre 21 y 35 días, quiere decir que eres una mujer probablemente sana y con ovulaciones regulares.

 

  • Restando los 14 días de la fase lútea a tus ciclos puedes saber cuál es el momento de tu ovulación

 

  • Ejemplo:

 

  • Si estás atenta a los cambios hormonales de tu ciclo podrás identificar en tu cuerpo las señales de tu ovulación: (Aumento de la temperatura, cambios en el flujo vaginal, cambios en la tensión de los senos).

 

  • Si tienes ciclos menstruales regulares, también puedes utilizar esta información como método anticonceptivo del ritmo y combinarlo con otros métodos anticonceptivos para mayor seguridad.  

 

  • Si tienes ciclos irregulares, quiere decir que probablemente tengas ciclos anovulatorios y es necesario buscar ayuda para entender mejor tu cuerpo y poder determinar cuál es el mejor momento para buscar un embarazo. 

 

Si has notado algún cambio en tu ciclo menstrual, es importante que consultes con un especialista lo antes posible. El cuidado de tu salud sexual y reproductiva es importante no sólo en miras a una futura maternidad, sino para el cuidado de tu cuerpo y de tu mente.