Tips para un embarazo seguro: habla el especialista Walter Osorio

 

Las parejas que desean quedar en embarazo tienen un sólo sueño en sus mentes: ver nacer a un hermoso bebé que llene sus vidas de amor y felicidad. Pero también, los futuros padres deben ser conscientes de que, antes que llegue ese momento, ambos deben cuidarse e informarse para tener un embarazo seguro tanto para la madre como para su hijo.

El embarazo es una aventura maravillosa para cualquier ser humano, sin embargo, hay que tener presente que es un proyecto de vida que requiere de toda la madurez y responsabilidad para que transcurra de la manera más saludable posible.

Para prepararse para este anhelado momento, el especialista de InSer, el doctor Walter Osorio recomienda una serie de medidas que ayudarán a prepararse para un embarazo de manera segura y exitosa. Estas son:

 Acudir al médico:

Cuando se decide en pareja que ya es el momento de tener un bebé, la recomendación es acudir al ginecólogo para realizar una consulta preconcepcional, en la cual el especialista se concentrará en investigar todos los antecedentes médicos relevantes de la pareja, incluyendo la historia familiar y genética. El objetivo es detectar riesgos de sufrir infertilidad, complicaciones durante el embarazo o alteraciones en la salud del bebé. Los riesgos encontrados se tratarán de controlar y prevenir con diferentes intervenciones que varían en su complejidad, desde la aplicación de vacunas y las modificaciones necesarias en el estilo de vida, hasta la implementación de técnicas de reproducción asistida, cuando se requieren para mejorar la posibilidad de tener hijos sanos.

En la consulta preconcepcional, el médico podría necesitar tanto del hombre como de la mujer algunas ayudas diagnósticas con el fin de evaluar su fertilidad: Además, adecuar algunos hábitos en su estilo de vida para lograr el embarazo. Estos son:

El ultrasonido transvaginal:

Este es un tema que genera reacciones diversas en la mujer. Algunas evitarán por todos los medios tenerse que exponer a este examen porque tienen miedo de que les duela o simplemente por pudor, mientras que otras estarán con toda la disposición de realizarlo porque saben de su importancia y creen en el profesionalismo de la persona que lo practica. Lo más importante es que cada mujer viva su propia experiencia y tome la decisión de acceder al examen dependiendo de la confianza que le transmita su ginecólogo y de su capacidad de entender las indicaciones e importancia de realizarlo. Con el ultrasonido en la etapa preconcepcional se pueden detectar malformaciones de nacimiento en el útero, problemas de ovulación o alteraciones en la cavidad uterina o en las paredes del útero que puedan requerir intervención para mejorar el chance de embarazarse o mejorar las posibilidades de llevar un embarazo con seguridad.

Exámenes de sangre y orina:

No solo se requiere la anamnesis y el conocimiento de los factores de riesgo clínicos. También es importante evaluar el funcionamiento de ciertos sistemas en la mujer y a veces en el hombre para mejorar las posibilidades de éxito reproductivo. Un ejemplo de esto es la Prolactina y la función tiroidea. Existen estudios clínicos serios que advierten la importancia de tener un eje tiroideo y una prolactina adecuadamente controlados para permitir una ovulación efectiva, incluso estas funciones se han visto vinculadas con la calidad de los óvulos que están disponibles cada mes para la fecundación y con el chance de implantación que tienen los embriones formados. Además, está claro en la literatura científica que los requerimientos de hormonas tiroideas cambian de acuerdo con la etapa gestacional que esté transcurriendo, y por eso es ideal que una mujer inicie su búsqueda reproductiva con una tiroides en buenas condiciones y con toda la capacidad de reacción a estos requerimientos. Otros exámenes que se solicitarán en la consulta preconcepcional son:

– Hemoleucograma con evaluación plaquetaria: permite conocer la hemoglobina, algunos aspectos de sistema inmunitario y del sistema de la coagulación que son cruciales en este proceso.

– Hemoclasificación: algunos tipos de sangre maternos requieren seguimientos especiales durante el embarazo para definir el riesgo de anemia fetal y otros riesgos para los embarazos futuros.

– Análisis de orina (citoquímico y cultivo): puede detectar oportunamente infecciones urinarias y por ende indicar su tratamiento para prevenir complicaciones como la amenaza de parto prematuro y aborto. Además, puede detectar el riesgo de tener problemas metabólicos como diabetes, entre otros.

– Evaluación relacionada con infecciones de transmisión sexual como sífilis, VIH, Hepatitis B y C: para remitir oportunamente a las pacientes a programas especiales que evitan la transmisión vertical de estas enfermedades, lo mismo que la citología cervicovaginal para llevar un control adecuado en las pacientes que requieren un seguimiento especial.

Análisis del semen: 

Cuando una pareja toma la decisión de hacer crecer su familia para darle la bienvenida a sus hijos, es importante entender que la espera por un bebé puede llegar a ser un poco larga. Esto debido a que los seres humanos tenemos una capacidad reproductiva limitada si nos comparamos con otras especies de mamíferos que por razones evolutivas han desarrollado mejores mecanismos de supervivencia.

Sin embargo, aun conociendo y entendiendo esta situación, todos quisiéramos que la espera por este nuevo miembro de la familia sea lo más corta posible para evitar el agotamiento y el estrés en el proceso. Además, algunos estudios clínicos han demostrado que las relaciones de pareja se pueden ver afectadas o deterioradas cuando la espera se alarga y cuando la connotación reproductiva de las relaciones sexuales empieza a ser protagonista. Un análisis de semen que cumpla con los requisitos mínimos descritos por la OMS nos puede dar seguridad de que los intentos por alcanzar la reproducción no están siendo en vano y que es cuestión de suerte encontrar el embarazo. Esto evita prolongar la espera innecesariamente y permite realizar intervenciones siempre que sea necesario.

Encontrar el periodo de mayor fertilidad:

Aparte de los exámenes paraclínicos (pruebas o análisis que sirven para ampliar un diagnóstico específico) que ayudan a determinar la capacidad reproductiva  y funcionamiento endocrino de la mujer, es importante entender que existe una ventana de oportunidad para la fecundación y el embarazo que cada mes se abre en el ciclo ovárico de la mujer. Existen diferentes técnicas para tratar de identificar este momento y mejorar la posibilidad de embarazarse, entre ellas el seguimiento ecográfico del ciclo ovárico, las pruebas de detección del pico ovulatorio de la LH (hormona luteinizante) y los dispositivos de evaluación de la curva térmica (Daysy). Todos estos son recursos que se pueden utilizar para encontrar el periodo de mayor fertilidad y mejorar las posibilidades de embarazarse más rápidamente.

Aspectos relacionados con la vacunación: 

Se debe investigar la existencia de anticuerpos que protegen a la futura mamá de padecer algunas enfermedades infecciosas durante la gestación. Si se detectan deficiencias en este aspecto es necesario acudir al centro especializado para ponerse al día en el esquema de vacunación,  ya que si se contrae una infección por alguno de ellos durante el embarazo,  puede tener consecuencias devastadoras para los bebés. Por esta razón se realiza una titulación de anticuerpos para varicela, citomegalovirus y rubéola. Además, también se investiga el estado de inmunidad para toxoplasma porque, aunque no existe aún vacuna para este germen, se pueden implementar otras estrategias y cuidados para prevenir la toxoplasmosis en el embarazo.

 Tomar ácido fólico:

El ácido fólico es uno de los micronutrientes o suplementos que han demostrado tener impacto en la salud neurológica de los bebés. Puede prevenir defectos en el cierre del tubo neural, que es uno de los primeros acontecimientos que ocurren en la vida intrauterina. Por lo tanto, es ideal que toda mujer que busca embarazarse empiece a tomarlo con anterioridad para que su cuerpo tenga niveles suficientes y funcione adecuadamente al momento de embarazarse. Tres meses es lo indicado según algunos estudios que investigan el impacto de este micronutriente en el desarrollo embrionario.

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[1]De Regil LM, et al. Cochrane Database of Sistematic Review, Issue o1, 2012 [1]World Health Organization. “WHO Laboratory Manual for the examination and processing of human semen” Cambridge: Cambridge University. fifth Edition (2010).

[1]Akhtar MA, et al. Cochrane Database of Systematic Reviews 2014, Issue 3. Art. No.: CD011009.

[1]Royal College of Obstetricians and Gynaecologists. Green-top Guideline No. 17. London: RCOG; 2011.

[1]Mintziori. et al. J Endocrinol Invest. 2016 Aug;39(8):849-53.