Combinación perfecta: Fe y amor

Quisiera contarles que para mi fue un tema del ser. Fui una mujer extremadamente dura conmigo misma y luche muchísimo por ser mejor pero al extremo. Siento que nos pasa a muchas que tenemos un temperamento un poco fuerte o muy emprendedor y que nos ha tocado un luchar para salir adelante o para no se mujeres reprimidas. Yo encontré mi estabilidad y aprendí a manejar con carácter, mi proceso de la mano De Dios, de Jesús y de mi esposo. Esto fue un tiempo de espera de 5 años y medio con muchos intentos fallidos de no quedar embarazados; pero a la final del proceso, antes de recibir mi milagro y la promesa que Dios a través de su palabra nos dio, entendí que tener o no mis hijos no hace que yo sea mejor o peor y que el amor que siente Dios por mi esta por sobretodo lo que anhelo y tengo. Que Dios es un Dios interesado en tener una relación diaria conmigo y que El es el Dios de las relaciones, es un Dios que quiere siempre darnos lo mejor en SU tiempo por que Él conoce muchísimo mejor lo que nosotros necesitamos y cuando lo necesitamos.

Disfruten a sus esposos, disfruten también su tiempo en pareja y apóyense el uno al otro, hablen, rían, lloren pero sobretodo, ámense y ámenlos. Eso ayuda muchísimo a que como seres tricótomos que somos, que el cuerpo, el alma y el espíritu estén conectados en sincronía con la voluntad de Dios que siempre es buena, agradable y perfecta. Yo hoy desde el otro lado con Elena Grace, que su nombre significa el reflejo de la Gracia de Dios, puedo decirles que Dios es un Dios que cumple y que sus tiempos siempre son mejores que los nuestros, que nuestros hijos no son nuestros, son de Dios y deben llegar en un tiempo preciso por que vienen a cumplir un propósito aquí en la tierra y serán enviados en el tiempo para poder cumplir ese propósito.
¡Ánimo mujeres guerreras hermosas que la bendición viene en camino!