Gracias a InSer llegaron mis hijos a alegrar nuestras vidas

Liliana Ferrer

Paciente con obstrucción de trompas. Tratamiento: fertilización In Vitro

Después de muchos años de búsqueda, Liliana Ferrer logró que se materializara el deseo más grande de su corazón: ser madre. Gracias a InSer, ahora es mamá de dos hermosos niños que, junto con su esposo, llenan de amor el hogar que siempre soñó.

Llegamos a Inser después de un año de buscar un embarazo. Después de la primera cita,  nos recomendaron hacernos unas pruebas preconcepcionales. Mis exámenes salieron bien y por eso,  empezamos con un tratamiento de inducción a la ovulación. Como no logramos embarazarnos, hicimos un ciclo de inseminación, pero tampoco funcionó.

Al ver que ningún tratamiento era exitoso, me someto a una laparoscopia, donde se dieron cuenta que mis trompas estaban obstruidas. Me hice una cirugía y todo salió perfecto, y por eso, nos sugirieron intentar un embarazo natural por seis meses. Pero como tampoco  sucedió, comenzamos un tratamiento de Fertilización In Vitro.

El primer ciclo no fue exitoso, algo que fue muy duro para nosotros. En el segundo ciclo, me hicieron la transferencia de embriones y quedamos embarazados de nuestros angelitos.

Como en un tratamiento se pueden crear falsas expectativas, uno prefiere no ilusionarse.  Después de ese primer ciclo tan malo, yo quise tirar la toalla, pero el doctor insistió y nos acompañó en este proceso.  Gracias a Dios llegamos acá porque así llegaron mis hijos a alegrar nuestra familia.