He aquí mi historia:

Comenzó en 2006, noté que algo estaba mal porque mi período era muy poco habitual y me dolía mucho.

Hice algunas pruebas y recibí una llamada telefónica de un ginecólogo en Holanda, me dijeron que nunca lograría un embarazada de forma natural porque mi trompa estaba bloqueada. Mi mundo cambió, no volvió a ser mismo porque la esperanza de ser madre era casi nula, solo tenia la opción de un FIV.

En 2015 fui a Guadalupe para “limpiar” mi trompa y útero, queríamos embarazarnos de una manera natural. Las farmacias me veían a menudo pero todas las pruebas de embarazo eran negativas. Muchas veces me sentí muy triste, lo positivo fue que mi esposo tuvo paciencia y siempre me animaba.

Nunca me di por vencida y planeé hacerme un FIV. En nuestro país / isla, el FIV no está cubierta en el seguro médico, por lo que utilizamos nuestros ahorros para cumplir nuestro sueño.

Nos informamos mucho sobre diferentes clínicas en el extranjero y llegamos a Inser Medellín.

 

Fue como una aventura porque nunca fuimos a Colombia. La primera visita a la clínica fue una experiencia que nunca olvidaremos. Todas las personas que trabajan en la clínica son muy buenas, profesionales y amables. Gracias a toda la vibra positiva nos sentimos muy cómodos y comenzamos el procedimiento.

Debido a mi edad (40) no tenía muchos folículos y eso nos preocupaba, sin embargo nos hicieron sentir muy bien apoyándonos en todas las preocupaciones que teníamos.

Después de un par de semanas hicimos la prueba y, finalmente, fue positiva.

Somos tan bendecidos de tener la oportunidad de experimentar en la Clínica Inser. Ellos son los que “hicieron realidad nuestro sueño”.

Somos padres felices de nuestra hija.

Para los lectores: ¡Sigue tus sueños y nunca te rindas!

Nos gustaría agradecer a la Clínica Inser, a todo el personal y al Dr. Juan Luis Giraldo, quienes siempre estarán en nuestro corazón.

 

– Tanja van der Bok-Saridjojo.