Preguntas frecuente sobre tratamientos, embarazos y riesgo por COVID-19

En medio de la crisis que se vive actualmente en el mundo a causa del COVID-19, la incertidumbre y temor se han convertido en los sentimientos más comunes entre una sociedad que sueña con retornar a la normalidad, pero siente miedo al no saber qué pasará y si está a salvo.

Mucho se ha dicho sobre la biología, transmisión y gravedad de la enfermedad, sin embargo, poco se ha hablado sobre los efectos para aquellas parejas que durante años se han enfrentado al miedo, la resiliencia, han desafiado su fe y han luchado por sus sueños sobrepasando diagnósticos de infertilidad.

Teniendo en cuenta esto, en InSer, basados en la evidencia científica que hay actualmente, compartimos algunos datos sobre los efectos del virus en mujeres gestantes y parejas en medio de tratamientos de fertilidad:

Actualmente la evidencia que se tienen frente a los efectos del virus en el embarazo temprano es limitada debido a que es una enfermedad joven y a la fecha no se han reportado casos en este tipo de población. Teniendo en cuenta lo anterior, se entiende que no hay transmisión vertical de la enfermedad (transmisión intrauterina o durante el parto) ni tampoco hay relación con la transmisión del virus por la excreción de la leche materna.

A pesar de la poca evidencia actual que hay frente al impacto del COVID-19 en mujeres gestantes, es importante tener presente que, en otros momentos de la historia, los seres humanos nos hemos enfrentado a otros tipos de coronavirus causantes de enfermedades graves como el SARS (Síndrome respiratorio agudo severo) y el MERS (Síndrome respiratorio del Medio Oriente), los cuales si han afectado a la población embarazada y han tenido un efecto mortal del 25 y23% respectivamente.

Hasta ahora el SARS CoV-2 (COVID-19) ha demostrado tener un comportamiento más benigno que estos, sin muertes maternas registradas, sin efectos teratogénicos ni efectos sobre el crecimiento y desarrollo fetales. Sin embargo, es demasiado pronto y se debe ir analizando el comportamiento a medida que se realicen estudios que evidencien la situación en esta población.

Hasta la fecha no hay evidencia que indique que el SARS-CoV-2 (COVID-19) tenga un comportamiento más agresivo en las pacientes embarazadas. Sin embargo, sabemos que el embarazo como tal implica unos cambios en el funcionamiento pulmonar y de la vía área que ponen a la mujer embarazada en cierta desventaja para defenderse de una agresión como el COVID-19. Por esta razón debemos considerar que las mujeres gestantes son un grupo poblacional de mayor riesgo y requieren de un cuidado y protección especial.

Todas las personas que tengan contacto con pacientes embarazadas deberían concientizarse de esto y extremar las medidas de protección que tanto nos han recomendado en las comunicaciones oficiales de los entes gubernamentales. No existen medidas adicionales enfocadas específicamente en la población gestante.

La situación para los pacientes que se encuentran en medio de tratamientos de fertilidad es que a la fecha no hay evidencia científica que brinde información acerca del comportamiento del virus en la gestación, y aunque se cree que el virus no puede atravesar la placenta o infectar a los bebés, no es algo que se haya comprobado a ciencia cierta.

Por lo anterior, es importante que el especialista revise individualmente cada caso para definir cuál es el mejor camino, garantizando la seguridad de la mamá o el futuro bebé.

Ante la situación lo que se recomienda desde las Asociaciones de Fertilidad en el mundo (American Society for Reproductive Medicine – ASRM, Sociedad Europea de Reproducción y Embriología Humana – ESHRE y Asociación Colombiana de Centros de Reproducción Humana – ACCERH ) es, en la medida de lo posible, suspender o aplazar la búsqueda reproductiva hasta que la pandemia esté controlada y sea seguro realizar procedimientos.

En los casos que se haya iniciado un tratamiento, de manera responsable y concertada, teniendo en cuenta todos los argumentos que el especialista tratante pueda exponer, se tomará una decisión en cuanto al paso a seguir.

Lo recomendado es suspender el proceso en algún punto donde sea seguro, el cual podría variar entre la etapa de estimulación ovárica y extracción de los ovocitos en el escenario de Fertilización In Vitro. Lo anterior teniendo en cuenta las recomendaciones de prevención que los entes gubernamentales han impuesto con el aislamiento y cuarentena en Colombia.

Desde hace varios años las técnicas de criopreservacion de óvulos o espermatozoides, así como la de embriones en sus estadios iniciales de desarrollo, son procedimientos que se realizan bajo todos los protocolos necesarios y seguros para garantizar la sobrevida de estos gametos. Por lo anterior, aunque este procedimiento representa un reto para las células, las tasas de éxito y sobrevida están entre un 90%, lo que permite que los tratamientos que se han suspendido en esta etapa puedan ser exitosos cuando se retomen y se culmine el proceso de transferencia.

Es importante tener presente que hay estudios que demuestran que la transferencia de embriones criopreservados puede llegar a ser incluso mejor que la transferencia de embriones en fresco.

Hasta el momento no hay evidencia que compruebe que el COVID-19 tiene incidencia directa con la fertilidad, sin embargo, como la mayoría de infecciones que producen fiebre, alteración general y reacciones inflamatorias en el organismo, se podría decir que el coronavirus desencadena en el cuerpo un estado transitorio de inflamación que causa una disminución leve del potencial reproductivo, el cual se sobrepasará rápidamente cuando el cuerpo combata el virus y se logre regular y recuperar.

Iniciar la búsqueda de un embarazo con el apoyo de un especialista en reproducción humana, es un paso a paso que consta de diferentes procesos que permitirán llegar a un diagnóstico integral del paciente, para posteriormente definir el camino a seguir.

Teniendo en cuenta esto, la consulta de primera vez virtual es una oportunidad para dar el primer paso e iniciar con el proceso de diagnóstico. En este espacio se podrá conocer al médico tratante, socializar la situación actual de la pareja para empezar una historia clínica, definir o revisar exámenes o procedimientos médicos, y trazar el paso a seguir en cuanto la situación del COVID-19 esté controlada (tratamientos de fertilidad).

Es importante que tengas presente que la consulta de fertilidad virtual también incluye un segundo encuentro con el especialista para hacer la revisión de exámenes (virtual o presencial dependiendo el caso) y la posibilidad de programar una cita de acompañamiento emocional virtual con nuestra área de psicología. Lo anterior te permitirá tener todas las garantías de que tu proceso será el adecuado y que independiente de la metodología (virtual o presencial) cumpliremos con todo lo que se requiera para un diagnóstico integral y manejo de la situación.

Lo más importante es dar el primero paso y empezar a conocer cuál es tu diagnóstico para trazar el camino seguir.

Si, nuestra área de acompañamiento emocional está dispuesta a brindarte todo el apoyo que requieras durante este tiempo de incertidumbre y temor. No dudes en comunicarte con nosotros para agendar tu consulta de psicología virtual.

En INSER nuestra mayor responsabilidad es cuidar la salud y bienestar de nuestros pacientes y equipo de trabajo, por eso hemos decidido acogernos totalmente a las medidas de prevención del COVID-19 recomendadas por el Ministerio de Salud Nacional y las asociaciones de fertilidad en el mundo (American Society for Reproductive Medicine – ASRM, Sociedad Europea de Reproducción y Embriología Humana – ESHRE y Asociación Colombiana de Centros de Reproducción Humana – ACCERH ).

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