Fertilidad masculina, un asunto importante para las parejas

La fertilidad masculina se ha convertido en el punto angular de los procesos de reproducción asistida que llevan hoy las parejas que desean tener un hijo. Y es que, contrario a lo que se creía en el pasado, el hombre puede aportar hasta el 50% de las dificultades a la hora de tener un bebé, y por eso es fundamental evaluar su salud reproductiva a la par de la de su cónyuge. En el siguiente documento, el urólogo Fabián Raigosa nos explicará más sobre este interesante tema:

En la medicina actual, la infertilidad masculina se define igual que la femenina: es la imposibilidad de una pareja de  lograr un embarazo después de un año de tener relaciones sexuales sin utilizar ningún tipo de método anticonceptivo. Las causas son las que varían.

Las más comunes son aquellas que se presentan por causas adquiridas: enfermedades infecciosas, exposición a la radiación, a lugares de calor extremo y a agentes químicos, uso de medicamentos, quimioterapias y alteraciones desde la carga genética del paciente. También están las causas traumáticas como los golpes, las cirugías o los accidentes que alteren la funcionalidad del aparato reproductor masculino y las causas voluntarias, en donde se encuentran los pacientes que se han sometido a una vasectomía.

La infertilidad primaria, que se define como la imposibilidad de un hombre para tener hijos y la secundaria,  que es cuando ya el paciente tiene descendencia pero presenta dificultades para lograr  un nuevo embarazo.  En la infertilidad masculina se habla de varios factores determinantes: el hombre debe aportar un buen esperma, saludable, con buenas características genéticas para fecundar y con una buena movilidad para llegar a un óvulo. Existen menos causas en la infertilidad masculina que en la femenina, y por lo tanto, determinar la infertilidad en el hombre es un proceso mucho menos exhaustivo que en la mujer.

Tener relaciones sexuales no protegidas durante un largo periodo de tiempo y no conseguir un embarazo. Existen múltiples causas pero no se puede hacer un diagnóstico certero sin la ayuda de un espermograma, el rey de los exámenes diagnósticos en la infertilidad masculina.

Entre los síntomas están los problemas de erección o eyaculación, pues estas respuestas sexuales afectan el transporte del esperma.

  • Antecedentes familiares: tener hermanos, primos o  tíos infértiles.
  • Alteración en el desarrollo de los órganos sexuales masculinos.
  • Enfermedades en la infancia como las paperas, infecciones fuertes en los testículos, enfermedades  de transmisión sexual.
  • Exposición a sustancias químicas, disolventes, medicamentos de uso diario, exposición a altas temperaturas como hornos y calderas,  radiación y rayos X.
  • Drogas como el cigarrillo, el licor, la marihuana, la cocaína, entre otras,  no son determinantes en la infertilidad masculina, pero pueden desmejorar la movilidad y la salida de los espermatozoides, lo que altera el éxito en un proceso de fertilidad en la pareja.
  • La parte emocional frente a la fertilidad puede afectar al hombre a la hora de conseguir un embarazo, pues su respuesta no es la misma si este presenta ansiedad, depresión y otras enfermedades que alteren su estado de ánimo. Acompañamiento psicológico.

El factor masculino arroja un porcentaje muy importante, contrario a lo que se creía en el pasado. Se sabe que el hombre aporta el 30% de las dificultades en torno a la infertilidad, el 20% lo aportan ambos miembros de la pareja y el otro 50% lo aporta la mujer. Es decir que en la mitad de los problemas de la infertilidad está presente el factor masculino, y por eso en Inser evaluamos de entrada al hombre como a la mujer para conocer cómo se encuentra su fertilidad de cara a la búsqueda de un nuevo embarazo.  

Los tratamientos se determinan con base en las causas de infertilidad que se han encontrado en cada paciente.  Para eso contrarrestamos las que estén afectando el desarrollo y la producción de esperma, entonces quitamos los agentes externos como los medicamentos, el calor, etc.  Después de tratar las causas, podemos extraer el esperma por medio de una biopsia para proceder a tratamientos de inseminación e in vitro y así lograr el embarazo.

El espermograma arroja tres resultados: cómo está la producción de los espermatozoides, su calidad y su capacidad de movimiento.

Este examen es el punto de partida para estudiar todas las posibles causas, unas se pueden  solucionar pero otras no. La tecnología ayuda en esos casos donde no es posible lograr un embarazo con el esperma existente, por medio de la  microinyección de esperma en tratamientos in vitro, donde se cuenta el esperma por unidad y no por millones por centímetro cúbico, donde la idea es que más parejas cumplan el sueño de ser padres en el corto plazo.

Si necesitas conocer más sobre la fertilidad masculina, comunícate con las sedes de Inser en Bogotá, Medellín, Pereira y Cartagena  y pide tu cita con uno de nuestros especialistas.