Lo que debes saber de la fertilidad masculina

 

Con el paso de los años y el cambio de mentalidad cultural, el factor masculino ha empezado a tomar conciencia sobre su impacto en los asuntos asociados a la infertilidad.  Atrás quedaron los tiempos en que la fertilidad era un asunto fundamentalmente femenino, la época en donde se señalaba exclusivamente a la mujer por ser la culpable de la infertilidad en una pareja.

Los hombres del siglo XXI quieren ahondar en el tema de su propia fertilidad, quieren investigar, leer, conversar y meterse de lleno en la toma de decisiones sobre su propia paternidad. No quieren dejar nada al azar, desean conocer a fondo de qué se trata este tema que por años cargaron solo las mujeres, quieren involucrarse en el proceso de tener un hijo y acompañar a su pareja en su búsqueda, quieren hablar de sus propias dudas, de sus propios miedos, de los anhelos más profundos de su corazón.

Los especialistas saben que, a medida que han pasado los años, el concepto de infertilidad ha dado un interesante giro. Hoy, se sabe que el 30% de los casos de infertilidad se deben al factor masculino, y, por eso, cuando una pareja llega a consulta, tanto ella como él deben pasar por un exhaustivo estudio para encontrar las causas por las cuales no han logrado embarazarse.

Como lo asegura el doctor Fidel Cano, especialista de Reproducción Humana de Inser “Si quisiéramos partir una torta porcentual, diríamos que entre un 50 a 60 por ciento de las causas de infertilidad se deben a un problema femenino. Sin embargo, al hacer esa partición no podríamos sacar datos tan exactos, pues un buen porcentaje también es problema de la pareja. Por ejemplo: la patología más compleja a nivel reproductivo y más difícil de afrontar en cuanto a tratamiento es el aborto habitual (la mujer ha tenido más de tres pérdidas); por lo general, esos casos se atribuían exclusivamente a la mujer, pero hoy sabemos que una buena parte corresponde a una alteración en el empaquetamiento cromosómico de los espermatozoides”.

Algunos datos interesantes que le ayudarán a un hombre a conocer y cuidar su fertilidad son:

 

1. Los síntomas asociados con la infertilidad masculina pueden estar relacionados con: mantener relaciones sexuales sin protección por lo menos por un año sin conseguir el embarazo, dificultades en la eyaculación y en la erección, entre otros.

2. Una de las principales causas de la infertilidad masculina es atribuida al varicocele, una enfermedad que consiste en la hinchazón de las venas del escroto. Esta condición se presenta normalmente entre los 15 y 25 años de edad y se observan con más frecuencia en el lado izquierdo del escroto. Aunque muchos hombres presentan síntomas como venas agrandadas y retorcidas en el escroto, dolor sordo o incomodidad, tumor testicular indoloro, protuberancia dentro del escroto, posibles problemas de infertilidad o disminución del conteo de espermatozoides, algunos hombres no presentan síntomas notables.

3. El consumo de alcohol, tabaco y sustancias psicoactivas en cualquier cantidad repercute directamente en la fertilidad masculina. Estos hábitos pueden dañar la morfología de los espermatozoides y causar abortos espontáneos. Por eso, un hombre que desee ser padre en el futuro próximo debe cuidarse y evitar el uso de estas sustancias en su vida diaria.

4. El sobrepeso y la obesidad también afectan las posibilidades de reproducción en el hombre. Esto sucede porque los testículos están ubicados en la parte exterior del cuerpo, y, al tener problemas de exceso de peso, la temperatura testicular aumenta en esta zona y producir alteraciones espermáticas.

5. La historia familiar es fundamental para conocer más a fondo algunas dificultades en la fertilidad masculina.  Saber si un hombre tiene hermanos, primos, tíos o familiares infértiles puede ser de gran ayuda para el especialista, pues de esta manera se puede tener clara alguna de las múltiples causas que pueden afectar su propia fertilidad.

6. Para cuidar la fertilidad masculina, también es importante evitar las conductas promiscuas. Se sabe que en los países desarrollados, la principal causa de la infertilidad en el hombre  es portar enfermedades como la blenorragia, la gonorrea, la sífilis y la chlamydia.  Tener relaciones saludables es el primer paso para evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual y poner en riesgo la infertilidad en la pareja.

7. El espermograma es el examen diagnóstico más importante para conocer más a fondo la infertilidad masculina. Con este estudio se evalúan los aspectos físicos del semen como el volumen, pH, viscosidad, color; además se analiza el número de espermatozoides, su movilidad, morfología y vitalidad. También ofrece información valiosa sobre la presencia de otras células como macrófagos, linfocitos, leucocitos, bacterias y hongos, que dependiendo de su número, pueden ser una importante causa de la infertilidad. Para hacerse el examen, el hombre debe tomar una muestra de semen por masturbación en un recipiente adecuado para entregarla en el laboratorio.

Es importante que el procedimiento de espermograma sea realizado con condiciones que representan el estado de salud y actividad basal del individuo. Para minimizar variables en la toma del espermograma se deben seguir las recomendaciones establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Un resultado anormal en el espermograma no indica necesariamente un problema de salud. Este resultado debe confirmarse con un segundo examen transcurridos 20 días del primero.

8. El espermograma estudia básicamente tres condiciones de los espermatozoides: la concentración, movilidad y morfología de los espermatozoides. Los patrones de normalidad en cuanto a concentración están dados por la OMS: en un volumen de 1.5 centímetros, la concentración debe ser de mínimo 15 millones de espermatozoides (para lograr un embarazo natural).

Respecto a la movilidad: los espermatozoides se clasifican en A, B, C y D. Los A y los B son los que se mueven bien y tienen la capacidad de llegar al óvulo. Los C y D no lo hacen tan bien.

Por último, en la morfología se analizan la forma de los espermatozoides y las partes que los componen –cabeza, cuello y cola–, para luego contar cuántos espermatozoides normales hay y cuántos anormales. Según el criterio de la OMS, si de cien espermatozoides cuatro o más tienen una morfología normal, se está dentro de los valores adecuados. Dependiendo de los resultados arrojados por el estudio, el especialista podría pedir exámenes más avanzados y pruebas de laboratorio, los cuales incluyen –entre otros– perfil hormonal, tiroides, testosterona, ecografías, etc. Después de estas pruebas vendrá el diagnóstico y luego el tratamiento adecuado y específico para la pareja.

9. Existen tratamientos para lograr el embarazo en una pareja donde el factor masculino es determinante en la infertilidad de la pareja. Entre ellos están: Inseminación artificial con semen de donante, Fecundación In Vitro, Inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), entre otros. Solo el especialista puede definir a qué tipo de tratamiento acudir según las necesidades del paciente.

10. En caso de que un hombre sospeche que puede estar teniendo problemas en su fertilidad (así ya tenga uno o más hijos) , es necesario que acuda a un especialista de reproducción humana para estudiar más a fondo su caso y buscar alternativas para lograr un embarazo en el corto plazo. Si necesitas cita con alguno de nuestros especialistas de Inser, haz clic aquí.